Pero no existen pruebas que confirmen estos datos. En estas condiciones, pero dentro de suposiciones menos fantasiosas, pueden aventurarse también, si toman como base las investigaciones arqueológicas de Ortiz Cevallos y Valenzuela, de la UV y UNAM respectivamente, así como las de Santley de la universidad de Nuevo México, USA, efectuadas en las zona de Matacapan, que los verdaderos fundadores de Tzacoalco después San Andrés, bien pudieron provenir de los remanentes humanos dejados por los grandes asentamientos (20 Km. 2 de extensión) de enclave ó contacto teotihuacano que poblaron esa enorme área, durante el periodo Clásico 400-1000 D.C. Teoría bastante aceptable, si se considera como prueba contundente, la cercanía que guarda San Andrés con ese sitio y la circunstancia de haberse encontrado dentro del perímetro de su influencia. En cambio, el primer dato histórico y fidedigno, que se tiene sobre la existencia de la ciudad, corresponde al año de 1580, cuando Juan de Medina, Alcalde mayor de Tlacotalpan, visita la Villa de Tuxtla, y en el informe pormenorizado que rinde el Virrey de la Nueva España Don Martín Enríquez de Almaza, enlista, como una de las seis estancias dependientes de Tuxtla, a San Andrés Tzacoalco. Quedando así mismo, también claramente establecido, que el nombre de San Andrés se le antepuso al de Tzacoalco, antes del año de 1580, seguramente, por algunos de los frailes que diferentes órdenes religiosas llegaron de España, para evangelizar las tierras recién conquistadas. Apéndice del cual se desprende para adoptar el de Tuxtla, hasta cuando alcanza la categoría de pueblo (1718) porque su desarrollo urbano, comercial y agrícola, así lo requiere para su mejor identificación geográfica y jurídica.
Pocos detalles de su historia anterior al siglo diecinueve han surgido. A no ser la tremenda erupción del volcán de San Martín (Titepetl) ocurriendo en el año de 1793 por duradera. Pues el fenómeno subsistió desde el 2 de marzo, hasta el 18 de octubre de ese funesto año. Otro dato que también puede agregarse, es el inicio de la constitución de la iglesia de Santa Rosa en el año de 1799. por consiguiente, la historia de San Andrés, resulta bastante modesta y llana.
Sencillamente fue un pequeño poblado, que con el tiempo se desarrollo como otros muchos, de un desordenado agrupamiento de humildes jacales y unas cuantas casas de material (según un dato de reconocida fidelidad, en el año de 1830, San Andrés Tuxtla, apenas contaba con 14 casas de mampostería y techos de teja) a fuerza del trabajo constante, y una visión comercial atinada de sus hijos, alcanzó la categoría de Ciudad en 1893 escalando con ellos el privilegio de figurar como la principal ciudad de la región, y convertirse en el asiento de la Banca, el Comercio y la Agricultura.
Por supuesto, que para elevarse hasta ese destacado lugar que hasta hoy detenta, antes tuvo que pasar por las transformaciones sociales y políticas que conlleva este camino. Pero a partir de 1826 en que se le denomina cabecera del Cantón de los Tuxtlas y posteriormente, en el año de 1830 recibe el título de villa, San Andrés avanza a pasos agigantados, alentados económicamente por el cultivo del tabaco. Esa maravilla de planta que a partir del primer tercio del siglo diecinueve se transforma en el gran impulsor y sostén de la economía sanandrescana como aún anualmente sigue siendo.